Ubicado en el centro de Filadelfia, este museo funciona en una histórica casa construida en 1948 por el señor Jakob Knelsen, quien la utilizó inicialmente como vivienda familiar y posteriormente como uno de los primeros hoteles de la ciudad. En el año 2002, gracias a la iniciativa de un grupo de mujeres locales, la propiedad fue restaurada y transformada en un museo hogareño, que hoy conserva y exhibe utensilios domésticos, muebles y objetos cotidianos utilizados por los pioneros menonitas durante los primeros años de la colonización en el Chaco. Este espacio ofrece a los visitantes una mirada íntima a la vida y las costumbres de las familias que forjaron la historia de la región.