Itá Punta, cuyo nombre significa “piedra de la punta” o “piedra del extremo”, es el punto más elevado de la ciudad de Cerrito y el sitio que dio origen al nombre de la localidad. Desde su cima, es posible divisar las islas del archipiélago conectadas con el Río Paraná, ofreciendo una panorámica única de la región. A lo largo de la historia, Itá Punta tuvo un valor estratégico por su altura, aunque durante la Guerra de la Triple Alianza pasó prácticamente desapercibido debido a su difícil acceso desde el río y a que no representaba una ruta útil para el avance enemigo, que prefirió operar más al oeste, siguiendo el cauce del Río Paraguay. El lugar cuenta hoy con zonas preparadas para acampar y funciona como un mirador natural de la ciudad, donde los visitantes pueden disfrutar de amaneceres impresionantes y atardeceres que parecen pinturas acuareladas, especialmente después de la lluvia. Anteriormente, en Itá Punta existía un monumento con busto del dictador Alfredo Stroessner, que fue destruido por un rayo antes del golpe de 1989. Actualmente, sólo permanece un pilar de concreto, sin placas ni adornos, como testimonio de aquel episodio histórico. Itá Punta es un espacio tranquilo, ideal para quienes buscan naturaleza, historia y vistas panorámicas, convirtiéndose en un destino imperdible para explorar y conectar con la esencia de Cerrito.