Viajá al pasado y descubrí uno de los capítulos más fascinantes de la historia nacional en la Antigua Estación de Tren de Luque, un espacio que conserva la esencia del progreso y la transformación del Paraguay del siglo XIX. Este lugar emblemático revive la época en que el ferrocarril marcó un antes y un después en la comunicación, la economía y el desarrollo del país. Luque tuvo un rol protagónico en este proceso. En 1861, la ciudad recibió con enorme entusiasmo la primera llegada oficial del tren, después de años de arduo trabajo realizado por los zapadores del Ejército, quienes se encargaron de abrir caminos, colocar rieles y construir las primeras estaciones ferroviarias del territorio nacional. Aquella monumental labor permitió que, el 25 de diciembre de 1861, las locomotoras circularan sin descanso desde el amanecer hasta pasada la medianoche, un acontecimiento que convocó a multitudes provenientes de Luque, Trinidad y otras comunidades cercanas, todas unidas para celebrar el histórico avance. La importancia de este logro fue tal que el propio Mariscal Francisco Solano López se hizo presente para supervisar personalmente los trabajos, demostrando la relevancia estratégica del ferrocarril para el país. La estación de Luque, con su arquitectura tradicional y su entorno cargado de memoria, se convirtió desde entonces en un punto clave para el transporte, el comercio y la integración de los pueblos. Hoy, la Antigua Estación de Tren de Luque invita a los visitantes a recorrer un sitio donde cada muro guarda relatos de progreso, sacrificio y visión de futuro. Es un espacio ideal para quienes desean conocer de cerca la historia ferroviaria paraguaya, apreciar elementos patrimoniales únicos y revivir la época en que el tren simbolizaba modernidad y esperanza.