La ciudad de Iturbe, ubicada en el departamento del Guairá, tiene sus orígenes bajo el nombre de Santa Clara. En 1901, la localidad adoptó el nombre de Vicente Ignacio Iturbe, en honor a uno de los próceres de la independencia nacional de Paraguay, consolidando así su identidad histórica y patriótica. A lo largo de los años, Iturbe ha mantenido su esencia tranquila y apacible, ofreciendo un ambiente sereno que se refleja en sus calles, plazas y casas de arquitectura colonial, evocando el espíritu de épocas pasadas. Rodeada por la riqueza natural del río Tebicuary-mi, Iturbe se distingue por sus extensas playas de arenas blancas, que se convierten en un atractivo predilecto para visitantes y locales. El río no solo proporciona recursos hídricos esenciales para la vida y la agricultura de la región, sino que también ofrece espacios de recreación y contemplación de la naturaleza, convirtiéndose en un verdadero pulmón verde para la ciudad. La economía de Iturbe se centra principalmente en la producción de caña de azúcar, siendo la Azucarera Iturbe uno de los pilares económicos más importantes de la localidad. Este sector industrial ha contribuido al desarrollo y sostenibilidad de la ciudad, al mismo tiempo que mantiene vivos los vínculos con la tradición agrícola que caracteriza a la región. Iturbe también ocupa un lugar destacado en la historia literaria de Paraguay. Fue aquí donde Augusto Roa Bastos, el escritor más reconocido del país, pasó gran parte de su infancia. Desde los cuatro años, Roa Bastos se inspiró en el entorno del Guairá y en su ciudad natal, elementos que marcaron profundamente su obra. Uno de los símbolos más emblemáticos de su vida es “El Portón de los Sueños”, que representa su partida hacia el futuro y su espíritu de superación. Este símbolo se mantiene vivo en la ciudad, especialmente en la Casa de la Cultura, antigua estación de tren de Iturbe, donde funciona una biblioteca que lleva su nombre. En la explanada de la vieja parada ferroviaria, un rincón dedicado a Roa Bastos recuerda aquel portón y su legado literario, convirtiéndose en un punto de referencia para quienes desean conocer más sobre su vida y obra. Hoy, Iturbe se presenta como un destino que combina historia, literatura y naturaleza en un mismo lugar. Sus paisajes, su legado cultural y la tranquilidad de sus calles invitan tanto a la reflexión como al disfrute, ofreciendo a quienes la visitan la posibilidad de conectarse con la historia del Paraguay mientras se maravillan con su belleza natural. Sin dudas, Iturbe es un rincón del Guairá que permanece en la memoria de quienes lo conocen, ofreciendo experiencias únicas que entrelazan pasado, presente y cultura.